Viajar en bicicleta | La guía definitiva

​Islandia

Viajar en bicicleta: ​Ideas esenciales a tener en cuenta
para preparar y disfrutar el viaje de tus sueños.

Este artículo es una guía-índice en constante crecimiento para, poco a poco, conformar la guía ​para viajar en bicicleta más completa de internet. Desde él se enlaza a gran parte del contenido de la web.

​Adelante, disfruta, y si tienes cualquier duda o sugerencia contacta conmigo en hola@todocicloturismo.com

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​Índice de contenidos
Viajar en bicicleta

​Imagen tomada de www.berghaus.com

​Lo básico. Empecemos desde el principio.


     ¿Qué es el cicloturismo?

Es una modalidad de viaje que te permite descubrir todos los rincones del mundo sin motor, a una velocidad media de 15 km/h. Esto te permite avanzar mucho sin dejar de tener contacto directo con lo que te rodea. Puedes descubrir la naturaleza, las ciudades y sus gentes, disfrutando de detalles que de otra manera se te escaparían.


     Viajar generando un impacto medioambiental mínimo.

El impacto medioambiental de la bicicleta va poco más allá de su fabricación, mantenimiento y destrucción, y te permite disfrutar generando un impacto negativo en la naturaleza prácticamente nulo. De ahí una de las reglas de oro del cicloturista:

Genera un impacto positivo en la naturaleza, el paisaje y las personas que viven en él.

  • Deja los sitios por donde pases tal y como te los has encontrado o mejor. Recoge tu basura y, en la medida que te sea posible, la de tu entorno.
  • ​No alteres el paisaje, respeta las plantas y no incordies a los animales.
  • ​Sé respetuoso con las normas de los lugares por los que pases y amable con las personas que viven en ellos.


 

    ¿Cuánto dura y cuánto cuesta un viaje en bicicleta?

Lo que tú decidas: 2 días, 2 semanas, 2 meses, 2 o 20 años. Las opciones son infinitas, desde una escapada de fin de semana, hasta un viaje sin fecha de regreso.

Puedes viajar solo conla tarjeta de crédito en un bolsillo e ir a hoteles de 5 estrellas o puedes pedalear de forma autosuficiente y dormir bajo las estrellas. Puedes gastar unos ahorros o ganar dinero durante el viaje de muchas formas distintas.

Un poco más abajo te lo explico todo con detalle.

 

    Razones para salir con la bicicleta a ver el mundo.

  • Para materializar la sensación de ver un mapa y soñar con pedalear por todos esos lugares y disfrutar de la intensidad que conlleva la preparación de un viaje y la magia de los nervios de las noches de antes de la partida.
  • Por la sensación de ver pasar los pueblos con la satisfacción de que viajas de manera autosuficiente, con tus propias fuerzas, con la adrenalina de no saber qué vas a encontrar tras la próxima curva.
  • Por la sorpresa de un paisaje inesperado y ver cómo cambia a tu paso.
  • Por la incertidumbre no saber dónde vas a dormir esa noche, qué vas a comer y dónde vas a encontrar agua.
  • La curiosidad y las sonrisas de la gente del camino.
  • Por la libertad de decidir tu rumbo y tu destino.
  • Por la sensación de haber vivido en un día lo que de otra manera hubieras hecho en un mes.
  • La sensación de volver a casa sabiendo que has vivido algo único y soñando con la próxima salida.

Además, porque creo que viajar en bicicleta te ayuda a conocerte a ti mismo y crecer como persona, que te enseña que es posible vivir con menos, a valorar las cosas importantes de la vida y a ser capaz de ser autosuficiente con muy poco. Creo que la fragilidad de la bicicleta te acerca al desconocido y te enseña que el mundo está lleno de gente buena que quiere lo mismo que tú y yo: sonreír.


     Encontrando la inspiración.

Para inspirarte y soñar con grandes viajes no hay nada como seguir la pista de viajeros que cuentan o han contado su viaje, a través de blogs, videos, libros…

Descubrirás relatos de increíbles aventuras, la hospitalidad árabe, los salvajes paisajes de los Andes, la sonrisa de África y mucho más.

​Bucea por las diversas secciones de la web y descubre historias, aventuras y rutas​.

​Te dejo con cuatro pequeñas perlas para inspirarte.

Hay un viaje en bicicleta para ti.

Solo tienes que soñar y dar el paso.


​Imagen tomada de Pixabay.com

1 - Ideando el viaje en bicicleta perfecto.


     Introducción.

¿Qué tipo de viaje quieres hacer? ¿Cuánto tiempo tienes disponible? ¿Cuánto dinero quieres gastar? ¿Adónde quieres ir y por dónde quieres pasar? ¿Qué esperas de tu viaje? ¿Vas solo o acompañado? ¿Quieres hacerlo de manera autosuficiente? ¿Acampada u hoteles? ¿Carreteras o caminos? ¿Es tu primer viaje o tienes experiencia? ¿Qué bici quieres usar? ¿Conoces el equipo que necesitas?

Estas pocas preguntas son un ejemplo de las cosas que tienes que tener en cuenta antes de ponerte a idear y planificar tu viaje perfecto.

Hay muchas maneras de viajar en bicicleta, algunas con nombre propio, como cicloturismo, bikepacking o ciclocamping.

Te dejo algunas ideas:

  • ​Viajes de dos o tres días.
  • ​Viajes de entre dos o tres semanas y tres o cuatro meses.
  • ​Viajes de más de seis meses.
  • ​Viajes de duración indefinida.
  • ​Viajes con guía, soporte y alojamientos.
  • ​Viajes con ruta definida y autoguiados, con o sin alojamientos.
  • ​Viajar de manera autosuficiente gastando 10 € al día o menos, o viajar con lo puesto y ​una tarjeta de crédito.
  • ​Viajar con una ruta e itinerario marcados o ir haciadonde te lleve el viento.


¿Cuál cuadra más con tu idea?

El tiempo de viaje, la ruta a seguir y el presupuesto son las primeras cosas a tener en cuenta para preparar tu viaje.


     La duración de tu viaje ideal.

De la duración de tu viaje en bicicleta dependen muchos aspectos relacionados con su preparación, y depende normalmente de cosas como tu presupuesto, la ruta elegida o de lo que te permitan tus circunstancias personales.

Para un viaje corto apenas es necesario nada, pero para uno de seis meses o de más de un año ya hay que tener en cuenta cosas como el clima, la ropa de abrigo, repuestos, etc., ya que harás de la bicicleta tu casa.

Para calcular la duración de tu viaje ten en cuenta lo que tardas en realizar la ruta que te has propuesto o cuánta distancia puedes recorrer en los días que tienes disponibles. Para ello, tienes que saber que la distancia media diaria recorrida por un cicloturista está entre 65 y 95 kilómetros y la velocidad media es de unos 15 km/h. Con eso ya puedes hacerte una idea inicial. Si tienes la suerte de estar preparando un viaje sin fecha de vuelta, o simplemente no te importan los tiempos, esto no es tan importante para ti, pero es necesario que lo tengas en cuenta, por ejemplo, para calcular lo que tardas en llegar de una ciudad a otra.

Planifica un día de descanso (sin pedalear nada) a la semana. Esto es muy importante para el descanso y la recuperación tanto física como psicológica.


     Lugares, rutas y destinos para ti.

El mundo es enorme, con miles de rincones que descubrir en bicicleta, algunos lejanos y otros muy cerca de tu casa. ¿Hasta dónde quieres llegar?

Te dejo alguna de las rutas más famosas, para que encuentres tu inspiración.

Europa:

  • Eurovelo. 15 rutas que recorren más de 84.200 km a través de toda Europa.
  • De Land’sEnd a John O’Groats. 1.400 km recorriendo el Reino Unido de sur a norte.
  • Rutas del Rhin y el Danubio o el Canal du Midi y el del Garona, estupendas rutas sin desnivel por Francia.

África:

  • De El Cairo a Cape Town o al revés. 12.000 km atravesando África por el este y​ siguiendo la ruta del Nilo.
  • De España a Cape Town, el este del continente africano de punta a punta, por la costa o por el interior.

América:

  • Trans-America Trail. Estados Unidos de costa a costa, 7.000 km a través de diez estados.
  • The Great Divide. 4.000 km por caminos de sur a norte de Estados Unidos y una parte de Canadá.
  • ​Panamericana. Mítica carretera que recorre todo el continente americano de norte ​a sur, de Alaska a Ushuaia. Unos 48.000 km.

Asia:

  • Ruta de la Seda. Entre 6.500 y 12.000 km dependiendo qué ruta elijas entre Turquía y Shanghái.
  • De Mali a Leh. 500 km por el Himalaya, con un par de pasos de montaña por encima de los 5.000 metros.

Oceanía:

  • Australia de punta a punta por la costa este o por el interior.Una dura ruta de hasta 19.000 km si decides rodear el país.


También puedes buscar en el apartado de rutas de la web.


No puedes pasar por alto las estaciones y el clima a lo largo de tu viaje. Calcula los tiempos y el recorrido teniendo en cuenta el clima que esperas encontrar en tu camino, ya que puedes partir con buen tiempo y meses después encontrarte con que no puedes seguir porque hay -30º, llega la época de lluvias o hace un calor infernal.

​Foto de un mapa de carreteras de Francia, Michelin.


     El dinero. ¿Cuánto dinero necesitas?

Ya sabes cuánto tiempo quieres viajar y por dónde. Ahora hablemos de dinero, ¿cuánto te va a costar?

  • ¿Ya tienes la bicicleta y el equipo o tienes que comprarlo todo desde cero?
  • ¿Cuánto te cuesta llegar al inicio de tu viaje? ¿Y volver a casa? ¿Qué precio tienen los visados?
  • ¿Cuánto vas a gastar diariamente? ¿Necesitas un extra para imprevistos?
  • ¿Tienes que cubrir gastos de casa durante el viaje como, por ejemplo, pagar el alquiler o la hipoteca?
  • Al volver de viaje, ¿necesitas tener algo de dinero ahorrado?
  • ¿Vas a buscar apoyo de marcas u empresas? ¿Sabes cómo hacerlo?
  • ¿Quieres generar ingresos durante el viaje o hacer del viaje tu forma de vida?

Son muchas preguntas, pero es necesario que te las hagas y reflexiones sobre ellas adaptándolas a tu idea de viaje y a tu situación. En la web encontrarás artículos sobre cada una de ellas para ayudarte a tomar la mejor decisión.

Para que te hagas una idea, puedes conseguir todo el equipo necesario para viajar, incluido la bicicleta, a partir de 500 €, yendo a lo más básico, incluso menos, si compras de segunda mano, y un coste de alrededor de 1.000 € comprando equipo de gama media, según las necesidades del viaje.

El coste del día a día del viaje varía dependiendo de la zona del mundo en la que te encuentres y de dos factores principales que encarecen el viaje hasta el infinito: la comida y el alojamiento. Si decides cocinar tu propia comida, no pagar por dormir y te administras bien, puedes viajar por unos 10 € diarios en la mayor parte del mundo, 20 € o 30 € en países caros como Noruega, y mucho menos, 2 € o 5 € en zonas como India.


     Viajar solo o acompañado.

Todas las opciones tienen sus pros y sus contras, tienes que decidir cuál se adapta más a tu idea de viaje.

Todo el que viaja solo habla maravillas de la experiencia, pero por otro lado no hay nada como compartir tus aventuras con un amigo, con tu pareja, con un grupo o con tus hijos, no importa su edad.

¡Ah! Y también puedes viajar con tu perro o con tu gato. ¡No serías el primero!


     Consejos para tu primer viaje.

Ya profundizaremos, pero por ahora te dejo esta pequeña lista de errores de planificación que no debes cometer:

  • ​Planificar un primer viaje muy largo. Te puede salir bien, pero es una experiencia muy intensa que implica muchas cosas a nivel de sensaciones, equipo, experiencia, etc. No hay nada como hacer una pequeña salida de una semana o dos para cogerle el truco y saber lo que te espera en realidad.
  • ​No tener en cuenta que cada tipo de viaje necesita un tipo de equipamiento. Estamos de acuerdo con que hay mil elementos en común, pero no serías el primero en pasar frío en la montaña por culpa de un saco de verano, por poner un ejemplo.
  • ​Planificar pensando en pedalear durante todo el día. Te vas a quemar, física y mentalmente, no digas que no te he avisado. No te olvides de planificar un día de descanso cada 7 u 8 días.
  • ​No pensar en hacer actividades sin la bicicleta. No todo es tragar millas, si te relacionas con tu entorno enriquecerás tu viaje y disfrutarás mucho más.
  • ​Pensar que un gran viaje necesita una larga preparación al detalle. La preparación es necesaria, y tal vez ciertos puntos necesitarán una dedicación exhaustiva, pero mucha gente se pierde y eterniza en este punto. Lánzate al mundo porque la mayor parte de los imprevistos no los vas a ver venir y todo problema te vendrá con un kit de posibles soluciones.
  • ​No pensar en dónde vas a dormir. Aunque viajes sin planes y pensando en acampar, tienes que tenerlo en mente y ser previsor. Antes o después pasarás una mala noche, pero si tienes cuidado solo pasa muy de vez en cuando.
  • ​No tener algo de dinero para imprevistos. No tiene porqué pasarte nada, si no lo tienes saldrás del apuro, pero si has sido previsor te podrás evitar más de un problema.
  • ​Usar el viaje como una vía de escape de la realidad. Aunque es cierto que la distancia permite ver los problemas en perspectiva y olvidarse de ellos, si es posible, es mejor afrontarlos antes de salir para no llevártelos en la conciencia, porque van a seguir estando ahí cuando vuelvas.


     Nunca dejes de aprender.

Cada viaje es un mundo, y cada viajero tiene unas expectativas diferentes, por lo que hay muchas cosas que no debes tomar como verdades absolutas, adapta lo que aprendas a tus necesidades.

Hay montones de libros y webs sobre cicloturismo, pero lo que a mí más me gusta y recomiendo, es leer y seguir a los viajeros que están en marcha, puedes aprender un montón a través de sus experiencias.


Yo no lo sé todo, pero nunca dejo de aprender. Esta web está construida a partir de tres pilares: mi experiencia personal en mis viajes, lo que aprendo a través de diversas publicaciones y las experiencias de los viajeros que cuentan su historia por internet.



​Foto tomada de ​www.bikepacking.com © Josh Ibbett

2 - Preparando tu viaje.


Si has llegado hasta aquí es que ya has tomado una de las decisiones más importantes: lanzarte a viajar en bicicleta, a realizar ese viaje que seguramente llevabas mucho tiempo planeando.

¿Qué equipo necesitas? ¿Qué bicicleta y con qué complementos? ¿Repuestos y conocimientos de mecánica? ¿Dinero, seguro, documentos?


​     Equipo.

Vamos con lo básico para que te hagas una idea general, ya entraremos en detalle.

​          Presupuesto.

Aquí es donde te vas a gastar la mayor parte del dinero antes de salir, pero piensa que si eliges bien y te ajustas a ciertas pautas no tienes por qué gastarte mucho. 

Según las necesidades de tu viaje:

  • Presupuesto bajo: de 300 € a 500 €.
  • Presupuesto medio: de 500 € a 1.500 €.
  • Presupuesto alto: de 1.500 € a 3.500 € y de ahí al infinito.

​          Ropa.

Piensa que vas a necesitar ropa para pedalear, para pasear sin bicicleta y ponerte guapo, ropa de abrigo y de lluvia, y cuando llegue la noche, agradecerás tener ropa para dormir.

Puedes comprar ropa técnica cara o salir con lo que ya tengas por casa. Veremos para qué sirve cada cosa, qué usar en cada caso y en qué merece la pena gastar el dinero.

​          Acampada y dormir.

Si tienes pensado no ir de hoteles este apartado es importante, pero también de los más sencillos. Lo básico es una tienda de campaña, una esterilla y un saco. ¿Cuáles elegir? Eso es un mundo que iré aclarando en la web.

​          Cocina.

La comida, junto con el alojamiento, es en lo que más dinero te puedes gastar en el viaje. Puedes ahorrar mucho si compras en el supermercado y cocinas tu propia comida. Necesitaras un kit de cocina de viaje, de gas, alcohol o multi-combustible, unas cazuelas de viaje y algún utensilio de cocina. Las opciones son infinitas y el rango de precios también, todo dependerá de tus necesidades y presupuesto.

​          Botiquín.

El botiquín, indispensable, aunque ojalá nunca lo uses. Salvo que planifiques un largo viaje por zonas alejadas, siempre habrá un médico cerca, así que puedes reducirlo al máximo. Es indispensable que lleves anti-diarreicos, anti-mosquitos/bichos, algún antihistamínico si lo necesitas, anti-inflamatorios y analgésicos, y un kit básico para las heridas.

​          Higiene.

No siempre podrás acceder a una ducha, pero cuando la tengas necesitarás jabón (si es biodegradable mejor), toalla y demás elementos de higiene personal. Si no encuentras duchas no te preocupes, existen soluciones, como las bolsas de agua con tapón de ducha.

​          Herramientas y repuestos.

Igual que el botiquín, ojalá nunca lo necesites, pero algo tienes que llevar. Una vez más el tipo de viaje, la duracióny por dónde vayas determina lo que necesitas.

Lo básico: kit para arreglar pinchazos y una cámara de repuesto, un eslabón de cadena easylink y una multi-herramienta para realizar ajustes básicos con tronchacadenas.

​          Electrónica.

Hoy en día todo el mundo lleva algún cachivache que necesita electricidad encima, aunque solo sea el móvil.

¿Has pensado cómo vas a hacer para cargarlo? Si te animas a ser autosuficiente y no ir buscando enchufes tienes desde paneles solares a dinamos o turbinas.

Hay quien lleva varias cámaras, un ordenador portátil e incluso un dron.

¿Qué necesitas? Si no eliges con cuidado puede que se te dispare el peso y el presupuesto.

¿Estarías dispuesto a viajar sin nada de tecnología?

     Listas de equipo.

Se pueden hacer tantas listas de equipaje como tipos de viaje y siempre serán distintas. Es genial que te fijes en las listas de equipaje que publican los viajeros para orientarte, pero piensa siempre en adaptarlo a ti, a tu viaje y a tu experiencia, porque lo que puede ser maravilloso para una persona para otra puede ser un desastre.


     Elegir la bicicleta.

Elegir una bicicleta para viajar es algo muy personal, encontrarás mil opiniones sobre el tema, pero ten siempre en cuenta que por encima de todo tiene que ser una bicicleta con la que te sientas cómodo, ya que vas a pasar la mayor parte del tiempo sobre ella y según el tipo de viaje que hagas, la bicicleta puede convertirse en tu casa de dos ruedas.

Si no tienes bicicleta puedes comprarte una que venga ya montada con todo de fábrica o puedes elegir un cuadro y los componentes por separado para montar una bicicleta a tu gusto. No deseches la posibilidad de comprar una bicicleta de segunda mano, hay auténticas maravillas a muy buen precio.

Es importante que no caigas en el error de pensar que necesitas gastarte 3.000 € en una súper bicicleta de viaje, si puedes permitírtelo seguro que la disfrutas, pero hay montones de viajeros con bicicletas viejas que incluso han dado la vuelta al mundo con ellas.

Hay muchos tipos de bicicletas y con todos ellos se puede viajar, lo importante es que te sientas cómodo con la que elijas.

  • Bicicletas de montaña.
  • Bicicletas de carretera.
  • Bicicletas urbanas.
  • Bicicletas de cicloturismo.
  • Bicicletas de gravel.
  • Bicicletas reclinadas.
  • Bicicletas plegables.
  • Monociclos (sí, monociclos).
  • El tipo de bicicletaque elijas influirá en cómo será el viaje.

    Yo he viajado con una bicicleta reclinada, una plegable, una de montaña vieja de segunda mano (que me costó 45 €) y con una especialmente pensada para cicloturismo y creo que no hay una bicicleta perfecta para todo. La comodidad y estabilidad de la reclinada no es comparable a nada la de cicloturismo es maravillosa, pero la facilidad de meter la plegable en un tren, un comercio o guardarla en el entretecho de la tienda por la noche no tiene precio.

    Poco a poco recogeré en la web toda la información que necesitas para elegir tu bicicleta de viaje ideal.

              Complementos para la bicicleta.

    Ya tienes ​una bicicleta para viajar. Elijamos los complementos que necesitas para tu viaje.

    A estas alturas ya estarás pensando en cómo vas a cargar con todo el equipo que necesitas llevar en tu viaje.

    Tienes que elegir entre bolsas para el cuadro o alforjas, y si escoges la segunda opción necesitarás uno o dos portabultos para engancharlas. En el caso de que no te convenza ninguna de las opciones anteriores, no te preocupes, puedes enganchar un remolque de bicicleta con tus trastos.

    Una vez que tienes solucionado el problema de cómo llevar el equipaje ya puedes pensar en el montón de accesorios que te pueden interesar para según qué necesidades: guardabarros, botellas y porta-botellas, patas de cabra, luces, elementos reflectantes, timbres, etc.

    Por último, lo más importante: el espejo retrovisor. No menosprecies su importancia ya que podrá salvarte la vida más de una ocasión. Cuando miras para atrás con la cabeza es normal desviarte de tu trazada recta y con el viento muchas veces no oirás si se acerca un coche por detrás. Hay montones de testimonios de viajeros que gracias al retrovisor han podido echarse al arcén a tiempo al acercase un conductor temerario o distraído.

              Mecánica.

    No necesitas ser MacGyver ni un experto en mecánica. Montones de personas comienzan su viaje sin haber reparado ni un pinchazo en toda su vida y han aprendido por el camino.

    Hay tres cosas básicas que aunque no las hayas hecho convine que al menos hayas visto cómo se hacen.

    • Arreglar un pinchazo.
    • ​Ajustar los cambios.
    • ​Arreglar la cadena con un eslabón easylink.

    Con eso tendrás solucionadas el 90 % de las posibles averías mecánicas del viaje.


         Planifica tu ruta.

    Para viajar en bicicleta puedes diseñar tu propia ruta o elegir una prediseñada en una guía.

    Antes de nada ten en cuenta el clima. Si queda mucho tiempo para tu viaje o va a ser un viaje largo puedes consultar los climogramas de cada zona o país. En ellos puedes ver de manera general la media de temperatura y precipitaciones por meses. Por otro lado, consulta también el tiempo que vas a tener en la ruta los próximos días, puede que prefieras parar un par de días a pedalear bajo una gran tormenta.

    Para diseñar el recorrido coge un mapa y traza tu ruta teniendo en cuenta cuantos kilómetros quieres hacer al día. Es mejor que calcules por lo bajo, ya que hay muchos factores como el viento o dificultades inesperadas que pueden alterar los planes. Ten en cuenta si pasas por zonas montañosas, si vas por carreteras o caminos, dónde vas a encontrar agua y comida y los lugares dónde quieres pasar la noche.

    Al viajar en bicicleta para guiarte no hay nada como los mapas clásicos en papel, aunque tienen el problema de que muchas veces no tienen detalle suficiente. Para conseguir más detalle existen aplicaciones de mapas para el teléfono, algunas no necesitan internet, y aparatos GPS, pero esto te obliga a buscar o generar electricidad para cargarlos.

    Plantéate objetivos alcanzables y si te puedes permitir cierta flexibilidad no seas esclavo del objetivo que te has puesto. Es decir, si te planteas hacer la Panamericana en 6 meses, tal vez lo consigas si eres como Conan con una bici, pero puede que te frustre no cumplir los planes iniciales. Puede que por el camino te surja la oportunidad de desviarte a un sitio bonito o un plan alternativo de un par de días, aprovéchalo, esas situaciones inesperadas enriquecen muchísimo el viaje.

    En resumen:

    • ​Decide la zona por la que quieres viajar y establece un punto de partida y llegada marcando entre medias los desvíos y puntos de interés por los que quieres pasar.
    • ​Ten en cuenta lo que tardarías en unir esos dos puntos en función de los kilómetros diarios, el desnivel, el viento, el clima, etc.
    • ​Si puedes planifica dónde vas a dormir y conseguir comida.
    • ​Prepara el equipo que necesitas en función del viaje que has planeado y disfruta.


         Dinero.

    Haz un cálculo en función del los días de viaje, el país y si pretendes comer de restaurante e ir de hoteles. A todo eso le tendrás que sumar un porcentaje para imprevistos.

    Si vas de hoteles y comiendo en restaurantes usa internet para calcular el precio de los alojamientos y restaurantes que usarás en ruta.

    Si decides acampar y cocinar tu propia comida el presupuesto para viajar en bicicleta se reduce notablemente, pero dependerá de la zona del mundo por la que estés:

    • India y Sudeste Asiático: 4 € diarios.
    • ​Latinoamérica y África: 8 € diarios.
    • ​Europa, Norteamérica o Australia: 13 € diarios.
    • ​Escandinavia, Suiza, Japón, Rusia o Islandia: 20 € diarios.


         Salud.

    Si vas a hacer un viaje largo no está de más que te hagas un chequeo médico general para verificar que todo está correcto y en caso de que no lo esté tomar las medidas necesarias antes o durante el viaje.

    Si viajas a ciertas zonas del mundo es necesario que vayas a un centro de vacunación a que te pongan las vacunas preventivas necesarias. Las más comunes son: hepatitis A y B, tétanos, rabia, fiebre amarilla, fiebre tifoidea, polio y difteria, encefalitis B y meningitis. Igualmente si pasas por zonas con riesgos, como por ejemplo, de malaria, has de ser prudente.

    Conviene que lleves contigo un certificado de vacunación ya que te lo pueden llegar a pedir en alguna frontera de América Latina o de África Central.


         Seguro de viaje.

    El seguro de viaje es otra de esas cosas que no todo el mundo lleva y que depende de porqué zona de mundo estés viajando y cuánto tiempo.

    Qué seguro elegir y qué debe cubrirnos es un tema en el que hay que profundizar con detalle y al del que pronto encontrarás varios artículos en la web.


         Seguridad.

    Tal vez seas un americano loco y pienses en llevar pistola, pero no es necesario. Aunque existe algún caso de algún viajero al que le han asaltado o robado, son casos muy aislados y no deberías darle gran importancia, más allá de ser prudente durante el viaje.

    Poco puedes preparar antes de salir, piensa que es muy difícil salir corriendo con una bicicleta cargada y que probablemente solo la pierdas de vista unos segundos. Yo pienso que si alguien quiere robarte o hacerte daño a conciencia tienes pocas opciones para evitarlo. No obstante puedes llevar un candado para atar la bici, existen alarmas para bicicletas y elementos de seguridad para las alforjas. En cuanto a la protección personal, puedes llevar un espray de pimienta o un cuchillo para defenderte de según qué animales, pero ante un agresor, a no ser que evalúes la situación y lo tengas muy claro, es mejor perder una alforja o incluso la bicicleta a terminar en el hospital.

    Insisto en la idea inicial: descubrirás que la mayor parte de la gente es buena y no busca hacer daño, y si alguna vez roban será por necesidad. Evaluando el peligro y hablando con la gente te alejarás de las zonas conflictivas de manera natural.


         Documentar tu viaje.

    Un viaje en bicicleta es una aventura muy intensa de la que vas a querer recordar muchos detalles en el futuro. Haz fotos y videos como recuerdo para ti y para enseñar a tus amigos, pero no caigas en tener siempre la cámara en la mano, muchas veces ante algo que nos gusta mucho estamos más pendientes de grabarlo que de disfrutarlo, y tal vez aunque no lo grabes lo puedas guardar en tu memoria como algo especial para ti.

    Lleva un diario de viaje. Te parecerá una tontería, pero acostumbrarte a escribir todas las noches una cara, o media, en un cuaderno, contando lo que has hecho ese día, por dónde has pasado, y sobre todo, tus sensaciones, pensamientos, etc., hará que cuando en el futuro lo releas puedas revivir la intensidad del viaje.

    ​​Imagen tomada de Pixabay.com


         Contar tu viaje.

    A priori existen tres maneras en las que puedes contar tu viaje:

    • ​Escribiendo en un blog o revista, ya sea durante el viaje o una vez que has terminado. Depende de cómo te lo plantees necesitarás un portátil, tableta, un smartphone o tal vez solo una libreta.
    • ​Contando el viaje en video durante el transcurso del mismo. Es genial pero también lo más complicado en cuanto tiempo y a medios técnicos necesarios y quebraderos de cabeza para conseguir electricidad para cargarlo todo e internet para subir los videos. Piensa en las cámaras que necesitas, micrófonos, tal vez un dron y en un ordenador con potencia suficiente para editar video.
    • ​Contando el viaje en video una vez ha finalizado. Esto simplifica las cosas, pues, aunque tienes que ir cargando las cámaras que necesites durante el viaje, te ahorras el ordenador y buscar internet, por lo que solo te tienes que preocupar por llevar baterías y almacenamiento suficiente.


         Comunicación.

    A no ser que quieras desaparecer del mundo, lo más seguro es que quieras mantener contacto con tus amigos y seres queridos durante el viaje. Hoy puedes encontrar internet en casi cualquier parte del mundo y un móvil es más que suficiente para estar comunicado. Llamadas, WhatsApp, Skype, correo electrónico, etc., todo en un solo dispositivo.

    No olvides llevar los contactos más importantes anotados también en papel, ya que el teléfono se puede perder o estropear.


         Documentación.

    Depende de cómo sea tu viaje y por dónde quieras pasar, puede que necesites una documentación u otra. Aquí tienes algunos ejemplos de documentos que puedes llegar a necesitar.

    • Pasaporte en regla con un margen de caducidad adecuado a la duración del viaje.
    • Documento Nacional de Identidad, carné de conducir, justificante de autorización paterna si viajas con menores, la tarjeta europea de seguro de enfermedad, etc.
    • El visado correspondiente al país al que vas a entrar en ocasiones lo puedes pedir con antelación, pero otras será en la frontera o en el país limítrofe. Para la expedición del visado te pueden pedir alguna de las siguientes cosas: fotografías, billete justificado de regreso, declaración bancaria que acredite que tienes fondos, certificado penal, justificante de estancia, carta de invitación al país y certificado de identidad bancaria.
    • Aunque no es habitual, en las aduanas pueden pedir todo tipo de permisos especiales, como pruebas de vacunación o seronegatividad y facturas que prueben que somos dueños de los objetos de valor que llevamos.


         ¿Entrenar antes de salir?

    Ya casi está todo, solo queda que te prepares tú.

    La preparación física solo es importante en caso de vayas a hacer un viaje corto. Si te planteas un recorrido de una semana o dos vas a disfrutar más si estás en buena forma, de otra manera puede que al tercer o cuarto día te entre un gran bajón anímico por el cansancio acumulado. Si tu viaje es largo no te preocupes, el cuerpo se adapta mucho más rápido de lo que piensas. Los primeros días harás pocos kilómetros, pero en tres o cuatro semanas te estarás comiendo el mundo.

    Lo verdaderamente importante es la preparación mental. Viajar en bicicleta es algo muy intenso y te mantiene expuesto casi 24 horas al día. El clima, el viento, el entorno, las experiencias diarias, pasar o no una buena noche…Todo afecta y tienes que ser capaz de gestionarlo correctamente. Vas a tener algún que otro momento de bajón intenso, aunque solo sea por el cansancio, y si sabes llevarlo bien podrás dar paso al siguiente momento de disfrute. Los momentos de subidón y disfrute también van a ser muy intensos y estate seguro de que siempre, siempre, van a merecer la pena.

    ¿Cómo prepararte mental y físicamente? Físicamente saliendo con la bici periódicamente hasta ser capaz de hacer el equivalente de kilómetros diarios a los del viaje sin grandes esfuerzos. Mentalmente haciendo viajes cortos o simulacros de viaje para ver con qué y con qué no te sientes a gusto. Por ejemplo, puedes prepararte una ruta corta de fin de semana, desde tu casa, que implique pasar la noche fuera, o haz una ruta larga de un día llevándote lo necesario para cocinar como si estuvieses en ruta.


         Todo listo para el viaje.

    ¡Por fin todo listo!

    Si sales desde tu casa haz una última revisión de tu lista de equipaje, mételo todo en las alforjas y disfruta del viaje.

    Si tienes que llegar hasta el inicio de tu ruta el procedimiento es el mismo, solo que tendrás que embalar la bicicleta para subirla al autobús o al avión siguiendo las instrucciones de la compañía con la que viajes.

    Pronto tendrás trucos y consejos de sobre cómo llevar la bicicleta hasta el punto de partida.


    ​Imagen de Lorena Bardenheier ​yTimm Wagenknecht. Vaude.

    3 - Disfrutando del camino.


    Tu primer día de viaje debe ser una toma de contacto y debes intentar que sea lo más sencillo posible, ya que se puede convertir en uno de los más difíciles del viaje. Tendrás que comprobar que la bicicleta ha llegado en su embalaje sin nada roto, montarla, ajustar lo que necesites, acostumbrarte a las sensaciones de ir con peso, etc. Si algo se desajusta puede pasarte en los primeros kilómetros, por lo que debes asegurarte de que todo está en su sitio y listo para el viaje en las primeras horas del mismo. ¡A disfrutar!


         Mapas en el camino.

    Vale, ya estás en marcha, ¿hacia dónde tienes que ir?

    Puede que estés haciendo una ruta señalada, o puede que tan solo tengas que ir mirando los carteles de la carretera, pero siempre existe la posibilidad de que en un momento te sientas perdido. Opción A: pregunta a un lugareño. Opción B: míralo en un mapa.

    Como ya decíamos antes, los mapas en papel no se quedan sin batería, pero no siempre tienen el detalle suficiente. Si puedes, lo ideal es llevar un GPS o una aplicación de mapas en el teléfono móvil. Algunas como Maps.me no necesitan internet para funcionar, te sitúan por GPS en el mapa y te indican en qué dirección te estás desplazando.


         Agua, comida, nutrición y recetas.

    Este apartado es muy extenso y lo desarrollaremos poco a poco en varios artículos en la web. No obstante aquí van algunos consejos:

    • Bebe antes de tener sed y come antes de tener hambre. Bajo una rutina de ejercicio intenso diario es necesario mantener el cuerpo bien hidratado y bien provisto de energía. Es mucho mejor que des pequeños tragos de agua de manera periódica a esperar a tener mucha sed e hincharte a beber. Con la comida pasa lo mismo, toma unos frutos secos, que te aportarán sales minerales, vitaminas, grasas saludables, o un trozo de fruta, que aporta agua, vitaminas y azucares que alimentarán tus músculos, y no esperes a la parada de la comida.
    • Procura llevar una dieta equilibrada consumiendo hidratos, proteínas, frutas y vegetales. Que no te alimentes correctamente puede tener repercusiones, no ya en tu estado físico, sino en lo anímico, y estropearte el viaje.
    • Parece muy obvio, pero evita las diarreas. Lávate las manos antes de cocinar, piensa si el agua que bebes es fiable y ten cuidado con ciertos alimentos como las verduras crudas, los huevos, el marisco, etc.
    • Adáptate a la comida disponible del país en el que estés, enriquecerás tu viaje y ahorrarás dinero.
    • No te compliques a la hora de cocinar durante el viaje, si eres un poco creativo hay muchas recetas muy ricas que puedes cocinar con de tres a cinco ingredientes, muchos de ellos básicos y baratos.


         Acampar y dormir.

    Llega la noche y después de un día entero dedicado a viajar en bicicleta tienes que intentar descansar lo mejor posible. Si quieres dormir en una cama y no quieres pagar por ello tienes varias opciones como Warmshowers o Couchsurfing, pero muchas veces no tendrás más opción que acampar o hacer vivac.

    Tienes que tener en cuenta que en la mayor parte de Europa está prohibido realizar acampada libre, y que las normativas, muchas veces contradictorias, dependen en última instancia de directrices regionales, no generales. En cuanto a pernoctar, es decir, plantar la tienda cuando se baja el sol y largarse a primera hora, normalmente está permitido, pero está en una especie de limbo en el que si quieren considerar que estabas acampando, vas a tener muy poco que decir.

    Te dejo algunos consejos:

    • ​Procura buscar sitios de acampada lejos de los centros urbanos y de la mirada de los curiosos.
    • ​Si no tienes más remedio que estar a la vista, avisa de que vas a pasar ahí la noche, normalmente no te pondrán problemas.
    • ​Si tienes dudas de si puedes acampar en un lugar, o no encuentras un lugar apartado, pregunta a la gente de la zona, te indicarán dónde, tal vez te dejen acampar en su jardín y muchas veces conseguirás una invitación a su casa y nuevos amigos.
    • ​Valora la opción de hacer vivac, dormir sin tienda. Al principio puede inquietarte un poco, pero pronto descubrirás que no hay nada como dormirse mirando a las estrellas.
    • ​Los mejores sitios de acampada están el camino secundario del camino secundario. Si quieres pasar desapercibido métete cuando no pase nadie.
    • Usa una tienda de colores verdes o marrones y usa una luz roja en vez de blanca si no quieres llamar la atención.
    • ​Si haces fuego, sé extremadamente prudente controlándolo, y sé consciente de que llamará la atención.
    • ​Sé respetuoso con la naturaleza, cuando abandones el lugar de acampada no olvides dejarlo como lo encontraste o mejor, que no parezca que has dormido ahí.
    • ​Si acampas cerca del agua ten cuidado con las posibles crecidas y sé consciente de que aparte de mosquitos, puedes tener visitantes nocturnos que se acerquen a beber.
    • ​Cuando te pongas a dormir deja todo recogido y ordenado, para poder levantar el campamento rápido si te descubren. Si no te descubren lo agradecerás a la mañana siguiente al ponerte en marcha.
    • ​El mejor momento para buscar un sitio para dormir es una hora antes de que se vaya el sol.
    • ​Desmonta la tienda rápido, aunque luego te quedes un rato desayunando.

    Disfruta, no sientas que estás haciendo algo ilegal y que te van a multar, pernoctar no es ilegal y el principal motivo para no llamar a atención es poder descansar con tranquilidad. Acampar por la noche y despertarte en mitad del monte es una de las mejores experiencias del viaje.

    Hay mil consejos más, pronto podrás leerlos en un artículo en la web.


    Imagen tomada de ​bicycletouringpro.com

         Higiene y salud.

    Mantenerse sano es esencial durante el viaje. Las enfermedades más comunes como diarreas o resfriados tienen un tratamiento sencillo y en el botiquín llevas lo necesario para emergencias. No es habitual sufrir grandes enfermedades distintas a las que puedes tener en casa. Piensa que médicos y farmacias hay en todos los rincones del mundo, así que no te preocupes.

    Si te encuentras mal, muchas veces merece la más pena gastarse dinero en dos días de hotel para recuperarse que estar una semana sufriendo encima de la bicicleta.

    En zonas de alto riesgo de enfermedades, como por ejemplo la malaria, toma las precauciones y medidas necesarias.

    Ducharse durante el viaje no es difícil, aunque puede que te tengas que acostumbrar a hacerlo con agua fría. Hay quien coge un camping o un hostal una vez a la semana para darse un buen lavado, pero si te lo montas bien no es necesario. Existen tapones de ducha para botellas y bolsas de agua, puedes pedir un cubo, o aprovechar una manguera, una fuente o un río. Intenta quitarte el sudor de la piel antes de ir a dormir, lo harás mucho más a gusto, y lo que es más importante, atraerás menos a los bichos y mosquitos nocturnos.

    Hacer la colada tampoco debería suponerte un problema. En muchas ciudades tienes lavanderías que por poco más de 2 € lavan y secan tu ropa. En los pueblos puedes encontrar lavaderos, hay fuentes en muchos sitios y si no, puedes usar una bolsa estanca para lavar la ropa. Una vez que la tengas limpia puedes colgarla de tus alforjas y ya se secará con el viento del camino.


         Dinero.

    Aunque ya hemos dicho muchas cosas al respecto en secciones anteriores, aquí van algunos consejos:

    • ​No lleves todo tu dinero encima y el que lleves que no esté todo en el mismo sitio.
    • ​Lleva el necesario para unos días y algo para emergencias. Durante el camino podrás ir sacando de cajeros según lo necesites.
    • ​Usa una riñonera plana interior o un cinturón con bolsillo oculto para llevar el dinero de emergencia y una copia de tus documentos.
    • ​Consulta desde casa las condiciones de cambio de dinero en metálico, valora las opciones que te ofrece la banca digital y lleva siempre una tarjeta de crédito o débito de emergencias.


         Enfrentándote al clima.

    Lluvia, frío, calor y viento, cuatro elementos incontrolables que pueden ser determinantes en el desarrollo de tu viaje. Debes ser prudente y evaluar los riesgos antes de enfrentarte a ellos.

    Los días de lluvia pueden ser los más aburridos, ya que la mayor parte de las veces preferirás pararte a esperar a que amaine, lo cual es lo más recomendable. No obstante, si llevas ropa de agua y tomas precauciones, puedes evitar calarte. Si decides seguir, ten en cuenta que el terreno se vuelve más resbaladizo y peligroso, pierdes visibilidad y eres menos visible para los coches, que meterse mojado en la tienda de campaña puede no ser una buena experiencia y que si no tienes suficiente ropa seca para después es posible que te cojas un buen resfriado.

    El frío es algo a lo que normalmente se le tiene bastante miedo, pero no es para tanto si se lleva el equipo adecuado. Para no pasar frío el truco está en vestirse por capas, si te puedes permitir ropa técnica, mejor, procurar no sudar mucho y, si lo hacemos, cambiarnos inmediatamente lo mojado al pararnos. Para la noche necesitarás un buen saco de dormir y a disfrutar. Poco a poco tu cuerpo se endurece y se adapta al frío, siendo cada vez menos problemático.

    Contra el calor extremo también se pueden tomar medidas, la mayor parte de ellas muy lógicas, pero no por eso debes pasarlas por alto. Procura no pedalear cuando el sol está más alto, protégete del sol con una ropa adecuada y con crema solar y, por último, agua, mucha agua.

    El viento es ese enemigo contra el que vas a tener que luchar día a día. Te va a parecer que siempre sopla de frente y vas tener que librar una batalla psicológica pedaleando en su contra. Normalmente no suele ser tan intenso como para ser un peligro y no dejarte pedalear pero, si es así, extrema precauciones, ya que con la bici cargada y una racha de viento es muy fácil irse al suelo. Por la noche intenta protegerte de él, para que tu tienda termine convirtiéndose en una cometa. Hay zonas como Tierra de Fuego o Islandia en las que cada kilómetro que avanzas es una batalla ganada al viento, pero merecerá la pena.


    Foto ©Iohan Gueorguiev


         Mantenimiento de la bicicleta.

    Es importante que realices una pequeña revisión y mantenimiento a la semana. Esta debería incluir una limpieza general, engrasado de la cadena, revisión de posibles holguras y desajustes y apriete de los tornillos de los portabultos, ya que con el peso y el traqueteo pueden aflojarse poco a poco.


         Gestiona tus fuerzas.

    Aprende a escuchar a tu cuerpo y hazle caso. Tienes que aprender a gestionar cuándo el cuerpo te pide agua, comida y descanso, a valorar el esfuerzo que te supone una etapa y a calcular las energías que te quedan.

    Aliméntate y descansa adecuadamente para tener las pilas cargadas y, sobre todo, no hagas sobresfuerzos pedaleando. El objetivo es llegar, no ir rápido. Puede que te animes a llevar un desarrollo (combinación entre plato y piñones) duro, pero no tiene sentido que lo hagas si dos horas después vas a terminar desfondado y sin fuerzas. Intenta mantener un ritmo de pedaleo suave, constante y ligero, que te permita avanzar bien pero sin esfuerzo, y ten en cuenta quea veces, un piñón más arriba solo supone 1 km/h menos y en cambio te permite completar la etapa sin agobios. Para las subidas, lo mismo, un desarrollo suave, un ritmo constante, paciencia y poco a poco llegarás arriba, no te agobies. Para siempre que te apetezca a coger fuerzas, si la subida es muy larga haz paradas periódicas para oxigenar bien las piernas y disfruta del paisaje.


         Miedos y peligros.

    ​Al viajar en bicicleta los miedos más habituales son ponerse enfermo, que te ataque un animal, tener un accidente y que te roben. Vamos de uno en uno y verás cómo no hay para tanto.

    Ya hemos visto anteriormente que ponerse enfermo no debería ser un problema, llevas botiquín, hay farmacias, médicos y, si lo has contratado, también un seguro.

    En cuanto a los animales, hay dos amenazas: los perros, que pueden ponerse nerviosos y perseguirte, pero que a la hora de la verdad no es difícil amedrentarlos; y los animales salvajes, como los osos, que siendo prudentes, haciendo caso a los locales, no tienen porqué representar ningún problema.

    Hay ciertas zonas en las que las posibilidades de robo aumentan. Si puedes evitarlas, hazlo, atraviésalas deprisa y no tengas objetos de valor a la vista. Muchas veces no serás más que un ciclista muerto de hambre que pasaba por allí.

    El peligro real contra el que vas a tener que luchar todos los días son los coches, pero piensa que no es un peligro que no tengas cuando coges la bicicleta en tu ciudad. Extrema la precaución en los cruces y carreteras con mucho tráfico, si puedes coge las alternativas menos transitadas, haz todo lo posible para ser muy visible, con elementos reflectantes y luces, y hazte con un espejo retrovisor.

    Evalúa y reduce los riesgos. Ante situaciones conflictivas actúa con serenidad y cabeza, siempre tendrás un margen de maniobra suficiente como para evitarlas. Déjate aconsejar por la gente del lugar, lleva apuntados los números de emergencias y toma un desvío si es necesario.


         Consejos varios.

    Pocas cosas se pueden decir que no se hayan dicho ya, pero allá van algunas generalidades que ampliaremos poco a poco:

    • Sigue tus instintos y no te fíes de la primera persona que veas, evalúa la situación.
    • Sé respetuoso con la gente y sigue las leyes y costumbres locales.
    • No te enfrentes a la naturaleza, sé respetuoso con ella e intenta generar un impacto positivo a tu paso.
    • Planea con antelación dónde vas a dormir y sé previsor con la comida y el agua.
    • Si tienes problemas, respira hondo y busca el kit de soluciones que traen con ellos, se convertirán en anécdotas para el futuro y te harán crecer como persona.
    • Mantente seco, caliente, sano y con fuerzas.
    • No te fíes de las indicaciones de los conductores, ni de los ciclistas sin peso, tómalo solo como orientaciones. Piensa que normalmente 1 hora en coche es 1 díaen bicicleta.

    4 - De vuelta a casa.


         Mentalizarse del regreso.

    La vuelta a casa puede ser algo complicado, sobre todo tras un viaje largo, ya que la persona que eras cuando saliste ha quedado atrás y no verás tu mundo de la misma manera.

    La preparación para el regreso es una etapa más del viaje que debes contemplar desde el principio, y es importante tomar conciencia del cambio de vida que supone. Debes hacer planes de futuro, vivienda, trabajo, proyectos, etc., para no quedarte estancado, ni caer en esa especie de depresión post-viaje, similar al síndrome post-vacacional.


         Adaptarse a la vuelta.

    Adaptarse a la vuelta supone un periodo de transición que según la persona puede ser más o menos fácil.

    Tras una experiencia tan intensa estarás especialmente sensible y al haber cambiado durante el viaje puedes haber perdido ciertos puntos de referencia que te aportaban tranquilidad. Es posible que tiendas a aislarte, a comparar todo con los países visitados, a volverte muy crítico con las costumbres y el consumismo, a no encontrar palabras para describir lo vivido y los cambios que has sufrido, etc. Todo ello junto con la sensación de que no ha pasado nada de tiempo pero a la vez mucho y no haber construido nada mientras tus conocidos han evolucionado en sus vidas, o todo lo contrario, que nada ha cambiado en este tiempo.

    Es necesario hacer una toma de conciencia de todo lo aprendido durante el viaje, los conocimientos, aptitudes, competencias, actitudes y valores con los que regresamos, evaluar nuestros sentimientos, emociones, necesidades y capacidades para hacer balance, relativizar lo que nos suponga un problema y planificar objetivos a corto y medio plazo que nos permitan adaptarnos correctamente al cambio de vida que supone la vuelta.


         Mantener el recuerdo.

    No seas descuidado y guarda con cariño tus diarios de viaje, fotos, videos y recuerdos. Forman parte de ti y de tu aventura, y son un tesoro para el futuro. Dentro de unos años disfrutarás reviviendo tus aventuras con tus diarios, y tal vez leyéndoselas a tus seres queridos.


         Preparar el siguiente viaje.

    Es posible que un tiempo después de haber vuelto vuelvas a tener la ilusión de realizar otro viaje. Es normal, es una experiencia muy intensa, llena de grandes momentos que siempre recordarás de manera positiva. La gran mayoría de viajeros quieren más tras volver a casa.

    Vuelves con experiencia y ya tienes el equipo, así que ahora preparar el siguiente viaje es más sencillo que nunca. Limpia, repara y guarda tu equipo de manera organizada, para que cuando quierasvolver a salir no tengas más problema que decidir en qué lado colgar cada alforja.

    4 comentarios en “Viajar en bicicleta | La guía definitiva”

      • Gracias a ti Rodrigo! Me encanta que te haya servido. Estamos aquí para lo que necesites y si finalmente sales de viaje no dudes en contárnoslo.

    1. Gracias por toda la motivación leída en esta página, ahora estoy más decidido a salir con la bicicleta en avión a cancún para llegar a usuahia, me ha dado más fuerzas y decisión, saludos

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